Habilitar macros en documentos de Word es una acción que debe realizarse con extrema precaución, ya que los ciberdelincuentes suelen utilizar esta función para distribuir e instalar malware automáticamente en los sistemas.
De acuerdo con las fuentes y nuestra conversación previa, no existe una forma "técnica" de habilitarlas que elimine el riesgo por completo, pero puedes seguir estos pasos para mitigar las amenazas:
Antes de interactuar con el archivo, confirma si el remitente es conocido y si realmente estabas esperando ese documento. Desconfía si el mensaje presenta señales de phishing, como tono de urgencia, errores gramaticales o saludos genéricos.
La forma más segura de evaluar un documento con macros es procesarlo a través de un entorno aislado. Tecnologías como ESET LiveGuard Advanced ejecutan archivos sospechosos en una sandbox en la nube para analizar su comportamiento real utilizando modelos de machine learning antes de permitir que el archivo llegue a tu equipo.
Asegúrate de que tu solución de seguridad, como ESET Home Security o ESET Endpoint Security, esté activa y actualizada. Estas herramientas analizan los archivos adjuntos y detectan comportamientos sospechosos (como el intento de un virus de adherirse a un archivo legítimo) antes de que el malware logre ejecutarse.
Los atacantes a menudo se valen de exploits que aprovechan vulnerabilidades en versiones antiguas de Microsoft Word para ejecutar código malicioso a través de macros. Mantener el sistema operativo y las aplicaciones de oficina al día corrige estos fallos de seguridad.
Si al abrir el documento Word aparece una barra amarilla solicitando "Habilitar macros" o "Habilitar contenido", tómalo como una señal de alerta crítica [Conversación previa]. Si no tienes la certeza absoluta de que el documento es legítimo y necesario, la recomendación de seguridad es no habilitarlas y eliminar el archivo.
En resumen, la única forma segura de habilitar macros es tras haber verificado la identidad del remitente, analizado el archivo con una solución multicapa y, preferiblemente, habiendo evaluado su comportamiento en un entorno de pruebas aislado (sandbox).