¿Sabías que un simple anuncio en una web legítima puede infectar tu dispositivo, incluso sin hacer clic? Eso es precisamente lo que ocurre con el malvertising, una técnica cada vez más utilizada por los ciberdelincuentes.
Cuando navegamos por Internet, es habitual encontrarnos con publicidad. Sin embargo, algunos de esos anuncios pueden ocultar código malicioso que, al mostrarse, puede redirigirnos a páginas peligrosas o incluso instalar malware en nuestro equipo.
El malvertising consiste en el uso de anuncios aparentemente normales para distribuir software malicioso. Estos anuncios pueden aparecer en sitios web confiables, ya que los atacantes aprovechan plataformas publicitarias legítimas para difundirlos.
Lo más preocupante es que, en algunos casos, no hace falta interactuar con el anuncio: basta con visitar la página si el dispositivo tiene vulnerabilidades o software desactualizado.
En resumen, se trata de una amenaza que se disfraza de publicidad legítima para infectar dispositivos con muy poca o ninguna acción por parte del usuario.
Aunque ambos conceptos están relacionados con la publicidad, no son lo mismo:
Los atacantes insertan código malicioso en anuncios sin que las plataformas publicitarias o los sitios web lo detecten. Para ello, aprovechan vulnerabilidades en navegadores, plugins o programas desactualizados.
Estos anuncios pueden presentarse como banners, vídeos o ventanas emergentes que parecen normales. A menudo incluyen mensajes engañosos, como alertas falsas de virus o promesas de descargas gratuitas.
El proceso puede desarrollarse de dos formas:
Las consecuencias pueden ser graves: desde la instalación de virus o troyanos hasta ataques de ransomware o robo de contraseñas.
Para reducir el riesgo, es recomendable seguir estas medidas: